Montenegro amagó con volver y deja en evidencia el interinato sin peso de Agustín Meme
En medio de versiones cada vez más insistentes sobre un posible regreso de Guillermo Montenegro a la Intendencia de Mar del Plata, el clima político local comienza a tensionarse por la gestión interina, hoy en manos de Agustín Meme, cuya administración acumula cuestionamientos y falta de rumbo.
Los rumores sobre la vuelta de Montenegro no surgen en el vacío. En los pasillos del Palacio Municipal y también en la política bonaerense se comenta que el actual senador provincial podría dejar su banca para retomar el control del Ejecutivo local, especialmente ante el desgaste que evidencia la gestión de Agustín Meme.
En ese contexto, la figura del intendente en uso de licencia sigue pesando fuerte en la ciudad, incluso con apariciones públicas que lo muestran activo y cercano a la agenda local.
Mientras tanto, la conducción de Agustín Meme no logra afirmarse. Con críticas que van desde la falta de iniciativa hasta la ausencia de decisiones políticas de peso, su interinato aparece más como una transición deslucida que como una gestión con identidad propia.
En distintos sectores se percibe un vacío de poder que alimenta aún más las especulaciones sobre la necesidad de un retorno de Montenegro para reordenar la administración municipal.
En este escenario, Agustín Meme queda en el centro de las críticas, señalado por no poder sostener el volumen político que exige una ciudad como Mar del Plata.
La comparación con Montenegro es inevitable y, para muchos, desfavorable. Así, mientras desde el entorno del senador buscan bajar el tono a los rumores, lo cierto es que la fragilidad del interinato no hace más que potenciar la idea de un regreso que, aunque no confirmado, ya forma parte del debate político cotidiano.








Seguí todas las noticias de NOVA Mar del Plata en Google News






















