Sagaz como siempre. Intrépido e inquisidor. Adjetivos que sólo califican a Martín Vestiga, un asiduo colaborador de NOVA que vive trabajando y que, en sus ratos libres, investiga como pocos. Todo un adicto a su profesión.
Este lunes, el respetado periodista Martín Vestiga volvió a quedar en el centro de una serie de comentarios que circulan alrededor del Ente Municipal de Deportes y Recreación (EMDeR) de General Pueyrredon, luego de que el operador político local Tito Rosca, conocido en los pasillos marplatenses por su estilo áspero y su fuerte presencia, se acercara a transmitirle un conjunto de denuncias y conflictos que atraviesan al organismo.
Según lo que Tito Rosca le habría chusmeado a Martín Vestiga, en el EMDeR no cesan las tensiones internas ni las acusaciones cruzadas.
Las versiones apuntan a que el funcionario Martín Rosales estaría intentando, a toda costa, ubicar en un puesto de jefatura a Ezequiel Miranda, trabajador del área que, de acuerdo con los relatos de empleados del ente, acumula episodios conflictivos con buena parte del personal.
Quienes conocen la dinámica interna del EMDeR aseguran que existen denuncias previas contra Ezequiel Miranda que, según las mismas fuentes, habrían sido desestimadas o directamente borradas de los registros formales.
Entre los señalamientos, el último episodio que se comenta en el organismo es un presunto intento de agresión a un compañero con menos de dos años de antigüedad.
Este trabajador no habría realizado la denuncia debido, siempre según los testimonios internos recopilados, a la presión o amenazas que habrían ejercido tanto Martín Rosales como el propio Ezequiel Miranda.
Para Tito Rosca, que trasladó todo este cuadro de situación a Martín Vestiga, la situación se ha vuelto insostenible y representa una verdadera vergüenza institucional.
Empleados del organismo sostienen que hace más de un año se reconoce la necesidad de reubicar personal y reorganizar áreas para garantizar entornos laborales seguros, algo que (afirman) no se ha concretado.
Además, trabajadores consultados remarcan que, ante las acusaciones que envuelven a Ezequiel Miranda, consideran que no debería estar al frente de personal, mucho menos en un rol de capataz general, función que implica la coordinación directa de equipos de trabajo.
Mientras tanto, en los pasillos del EMDeR la incertidumbre crece, y las versiones se mezclan con el malestar acumulado.
Todavía no hay definiciones claras sobre los movimientos que se evaluarán puertas adentro del organismo, pero las denuncias y reclamos que Tito Rosca transmitió a Martín Vestiga vuelven a poner en duda la conducción interna del ente y la transparencia de sus decisiones.
¡No le gusta el trabajo! ¡Al hijo de "Cuca"!








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