Martín Vestiga
Una producción de NOVA

Martín Vestiga, Tito Rosca y la corrupta que roba en Tránsito de la ciudad

Tito Rosca y Martín Vestiga. (Dibujo: NOVA)

Sagaz como siempre. Intrépido e inquisidor. Adjetivos que sólo califican a Martín Vestiga, un asiduo colaborador de NOVA que vive trabajando y que, en sus ratos libres, investiga como pocos. Todo un adicto a su profesión.

En una fresca mañana marplatense, el respetado periodista Martín Vestiga se cruzó con el detestable e insoportable satánico con olor a cigarrillo Tito Rosca, quien, como de costumbre, se acercó envuelto en una nube de humo y rumores.

Entre pitada y pitada, Tito Rosca soltó su nueva bomba de chusmerío municipal: “¿Sabías, Martín Vestiga, que a la inspectora de Tránsito Mara Quiroga le dieron otro móvil para manejar en Batán? ¡Después de que ya destrozó uno camino allá!”.

El respetado periodista Martín Vestiga, siempre escéptico pero curioso, alzó una ceja y sacó su grabador, sabiendo que con Tito Rosca nunca se sabe si lo que dice es información o combustión espontánea. Pero el relato continuó.

Según Tito Rosca, Mara Quiroga no solo habría sido señalada por aquel accidente vial, sino también por mantener presuntas relaciones íntimas con un oficial de seguridad bonaerense, mientras estaría involucrada en oscuros negociados vinculados a la liberación de vehículos retenidos en los playones de secuestro.

"Te lo digo porque me lo contó un tipo que vio todo desde el puesto de choripanes frente al destacamento", insistió Tito Rosca, encendiendo otro cigarrillo como si con el humo sellara su fuente anónima.

El respetado periodista Martín Vestiga, entre incrédulo y fascinado por el folclore informativo de su interlocutor, tomó nota mental del caos administrativo que podía esconderse detrás de aquella historia.

Mientras tanto, Tito Rosca se alejó dejando tras de sí un olor mezcla de tabaco, azufre y sospechas, asegurando que pronto habría más noticias "del infierno municipal".

Martín Vestiga, con la serenidad de quien ha escuchado todo y aún así mantiene la compostura, se limitó a murmurar: "En Mar del Plata, el tránsito no se ordena… se sobrevive".

Llegamos los pibes chorros

Queremos las manos de todos arriba...

Lectores: 373

Envianos tu comentario