Sagaz como siempre. Intrépido e inquisidor. Adjetivos que sólo califican a Martín Vestiga, un asiduo colaborador de NOVA que vive trabajando y que, en sus ratos libres, investiga como pocos. Dos por tres se encuentra con Enzo Brado, un colega de dudosa reputación, quien recibe dinero en sobres a cuatro manos, pero que le pasa jugosa información.
Un nuevo cruce entre el operador controversial y de dudosa credibilidad Enzo Brado y el respetado periodista Martín Vestiga volvió a sacudir el ambiente político y mediático de Mar del Plata.
El encuentro, cargado de chismes, versiones y denuncias informales, tuvo como eje una serie de graves acusaciones vinculadas al funcionamiento interno del Ente Municipal de Deportes y Recreación (EMDeR), que preside Sebastián D'Andrea, y a un presunto entramado de irregularidades que, por ahora, no cuentan con confirmación oficial.
Según le confió Enzo Brado a Martín Vestiga, el famoso acusado de robo dentro del EMDeR no solo habría cometido un hurto en el sector de las piletas, sino que también habría extendido esas prácticas a los vestuarios de los profesores.
Siempre de acuerdo a la versión transmitida por Enzo Brado a Martín Vestiga, las maniobras se habrían repetido en distintas oportunidades, generando un clima de desconfianza y malestar entre los trabajadores del organismo municipal.
En ese mismo relato, Enzo Brado aseguró ante Martín Vestiga que Agustín López controlaba la empresa de limpieza y que exigía que, una vez finalizadas las tareas, le avisaran para concurrir personalmente.
De acuerdo a esta versión, cuando la empresa se retiraba, Agustín López aprovechaba para revisar bolsos y billeteras de los profesores.
Esa tarea, siempre según Enzo Brado en su charla con Martín Vestiga, era facilitada por Ezequiel Miranda, quien le permitía actuar de ese modo por tratarse de una persona de su confianza.
Además, Martín Rosales estaría al tanto de estos movimientos, aunque hasta el momento no existe pronunciamiento público alguno que confirme o desmienta estas acusaciones.
Otra de las situaciones que Enzo Brado le habría confiado a Martín Vestiga apunta directamente contra Ezequiel Miranda, a quien se le atribuye obligar a empleados del EMDeR a pasar a buscarlo por su domicilio utilizando camiones del Municipio.
En otras ocasiones, siempre según estas versiones, el traslado se habría realizado en el vehículo oficial de Sebastián D'Andrea, como si se tratara de un funcionario de alta jerarquía, generando un uso discrecional de los recursos públicos.
Las acusaciones lanzadas por Enzo Brado en su conversación con Martín Vestiga vuelven a encender las alarmas en torno al funcionamiento del EMDeR y a la transparencia en el manejo de los recursos municipales.
Por el momento, se trata de denuncias informales y versiones que circulan en los pasillos del poder local, a la espera de que las autoridades competentes investiguen los hechos y determinen responsabilidades. Mientras tanto, el cruce entre Enzo Brado y Martín Vestiga vuelve a poner bajo la lupa a un organismo clave de la gestión marplatense.
Vamos de mal en peor...
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