De precandidato presidencial a acusado de afanar cajas: la doble vida del abogado trucho Marcelo Finamore
Una fuente anónima denunció públicamente a Marcelo Adrián Finamore, señalado como "abogado trucho" y conocido por haber impulsado un espacio político denominado Volver a Creer. Según su relato y la documentación a la que tuvo acceso este medio, el acusado habría conformado una estructura política con aspiraciones nacionales mientras, paralelamente, se habría apropiado de bienes, documentación y pertenencias de la denunciante, que asegura haber radicado las presentaciones correspondientes.
El caso reúne fotografías, capturas de conversaciones, formularios internos, audios, documentación institucional y comprobantes de envíos que, según la denunciante, forman parte del material que entregó para respaldar sus acusaciones.
De acuerdo con el material analizado, Finamore promovía un armado político bajo el nombre Volver a Creer, difundiendo publicaciones en redes sociales donde se presentaba como precandidato presidencial para 2027, compartía supuestas encuestas de intención de voto, exhibía reuniones con dirigentes y promocionaba candidatos en distintas provincias del país. Las imágenes también muestran la existencia de grupos de coordinación, campañas y actividades vinculadas a ese espacio político.
Entre la documentación aparecen además un "Acuerdo de Confidencialidad y Reserva de Información", donde Marcelo Adrián Finamore figura como "Parte Informante" y Ramón Antonio Dávalo como "Coordinador Nacional y Custodio Institucional", además de un formulario destinado a autorizar el uso de imagen y material audiovisual para integrantes de la organización. Ambos documentos forman parte de la estructura interna del movimiento.
Los audios incorporados al expediente permiten reconstruir parte del funcionamiento del espacio. En ellos se habla de coordinadores nacionales y provinciales, armado de listas, reuniones políticas, estrategias electorales, creación de fundaciones y organización territorial en distintas provincias. También se menciona la preparación de documentación, actas constitutivas, libros societarios y acuerdos que debían firmar quienes se incorporaban al proyecto político.
Sin embargo, el aspecto más delicado del caso gira alrededor de las pertenencias que la denunciante asegura que le fueron sustraídas.
En uno de los audios afirma de manera expresa que "las cajas que ves ahí son las cosas que me robó él", en referencia a decenas de fotografías donde aparecen numerosas cajas identificadas con distintas provincias y materiales almacenados en un inmueble. Según sostiene, se trata de bienes y documentación que estaban bajo su custodia y que posteriormente fueron retirados sin autorización.
La denunciante también mantiene una conversación con una empresa de transporte para consultar el destino de dos encomiendas. Durante ese intercambio le informan que los envíos habrían sido despachados por Marcelo Finamore y destinados a otra persona, además de detallarle el elevado costo de ambos traslados. Frente a esa respuesta, la mujer asegura que las pertenencias fueron robadas, afirma haber realizado la denuncia correspondiente y solicita que la mercadería no sea entregada porque contendría documentación y materiales cuya propiedad le atribuye.
Las capturas de pantalla aportadas también exhiben consultas realizadas a la empresa de transporte sobre guías de envío y el valor económico de las encomiendas, elementos que coinciden con el relato brindado en los audios.
Otro de los fragmentos de audio incorpora una acusación directa sobre el funcionamiento del espacio político. Allí se sostiene que Finamore estaba creando un partido denominado Volver a Creer, hacía firmar acuerdos de confidencialidad y solicitaba dinero para distintos trámites relacionados con escribanos y documentación. Esa manifestación forma parte del testimonio incorporado por la denunciante y constituye uno de los ejes centrales de sus cuestionamientos.
El material también muestra constantes referencias a viajes por distintas provincias, reuniones políticas, coordinación de candidatos, incorporación de dirigentes y planificación electoral, lo que refuerza la existencia de una estructura organizativa que excedía la actividad individual del denunciado.
A lo largo de los audios aparecen además conversaciones sobre la creación de fundaciones, asesoramiento jurídico y contable, contratación de escribanos, preparación de documentación institucional y manejo interno de la organización, aspectos que la denunciante incorporó como parte del conjunto probatorio.
La mujer sostiene que decidió hacer pública la situación luego de reunir fotografías, chats, publicaciones, formularios, comprobantes y grabaciones que, según afirma, respaldan su versión de los hechos y demostrarían tanto el funcionamiento interno del espacio como las maniobras que denuncia.
Hasta el momento, Marcelo Adrián Finamore no respondió públicamente a las acusaciones contenidas en el material aportado por la denunciante. La identidad de la mujer permanece bajo reserva para preservar su seguridad y privacidad.
NOVA ya había expuesto antecedentes que hoy vuelven a cobrar relevancia
No es la primera vez que el nombre de Marcelo Finamore queda envuelto en una polémica. Años atrás, NOVA publicó una investigación en la que reveló que el entonces precandidato a concejal por el espacio Todos por Buenos Aires había retirado su lista de candidatos en plena carrera electoral, una decisión que, según distintas fuentes consultadas en aquel momento, habría estado vinculada a una negociación económica.
La publicación también señalaba que la determinación sorprendió incluso a quienes integraban su propia nómina, ya que, de acuerdo con los testimonios recogidos entonces, varios de sus compañeros aseguraban no haber sido informados y cuestionaban la forma en que se había manejado la negociación.
En aquella oportunidad, NOVA repasó además el recorrido político de Finamore, indicando que había pasado por distintos espacios, entre ellos Confianza Pública, el Movimiento de Organización Democrática y la campaña de Gustavo "Pata" Álvarez en 2019, además de haber ocupado funciones dentro de la Dirección General de Cultura y Educación durante la gestión del exintendente Carlos Fernando Arroyo.
Aquella investigación también incluía denuncias de fuentes que ponían en duda su condición de abogado y sostenían que habría utilizado datos de clientes y allegados para reunir avales y afiliaciones destinadas a respaldar su candidatura política. Esos antecedentes vuelven a cobrar relevancia ahora, a partir de la nueva denuncia presentada por una mujer que asegura haber sido víctima de distintas maniobras y que aportó documentación, audios, fotografías y conversaciones para respaldar sus acusaciones.








Seguí todas las noticias de NOVA Mar del Plata en Google News






















