Mendigar un lugar en la mesa: Neme reaparece en el acto del PRO para intentar volver al radar de Montenegro
La política tiene esas escenas que, aunque nadie las admita en voz alta, terminan diciendo mucho más que cualquier discurso. Y el acto que este viernes encabezará Propuesta Republicana (PRO) en Mar del Plata, con Mauricio Macri y el intendente en licencia Guillermo Montenegro como figuras centrales, promete dejar una de esas postales.
Entre los asistentes que buscarían hacerse ver estará el interino Agustín Neme. Su presencia no sería casual. Por el contrario, respondería a una estrategia para intentar reconstruir una relación política con Montenegro, de quien hoy se encuentra más distante que nunca.
La decisión, según distintas versiones que circulan en el ambiente político marplatense, no habría surgido exclusivamente del propio Neme. Detrás de esa jugada aparece la influencia de la senadora bonaerense de La Libertad Avanza (LLA), Cecilia Martínez, quien se habría convertido en la principal consejera política del interino marplatense.
En los hechos, aseguran dirigentes que frecuentan ambos espacios, Martínez sería hoy quien le diseña la estrategia política, define movimientos y marca el rumbo, desplazando incluso el histórico liderazgo que ejercía Emiliano Giri, considerado hasta hace poco su principal jefe político.
Así, Neme llegaría al acto con un objetivo tan evidente como incómodo: mendigar voluntades. Mostrar presencia. Dejarse ver. Saludar. Sonreír. Sacarse alguna foto. Intentar convencer al entorno montenegrista de que todavía tiene lugar dentro del esquema político local.
No deja de resultar llamativo que quien durante años fue uno de los hombres de confianza del oficialismo municipal hoy deba recorrer los pasillos de un acto partidario buscando recuperar una cercanía que supo tener naturalmente y que hoy parece completamente diluida.
Porque si algo caracteriza a la política es que las fotos muchas veces valen más que las palabras. Y Neme parece necesitar, con urgencia, una imagen que sugiera que continúa siendo parte del círculo de confianza del intendente.
Sin embargo, en los corrillos del PRO nadie desconoce que la distancia con Montenegro se profundizó durante los últimos meses. Las diferencias políticas y los nuevos alineamientos dejaron al interino en una posición mucho más solitaria de la que acostumbraba.
En ese contexto aparece la figura de Cecilia Martínez. La senadora libertaria habría sido quien le sugirió asistir al acto como una forma de tender puentes y evitar quedar completamente aislado en un escenario político que se reconfigura de cara a las próximas elecciones.
Paradójicamente, el consejo provendría de una dirigente de La Libertad Avanza para asistir a un acto del PRO. Un movimiento que revela hasta qué punto las fronteras partidarias se vuelven difusas cuando el objetivo pasa por preservar espacios de poder.
Mientras tanto, Emiliano Giri observa cómo el margen de influencia sobre quien fuera uno de sus principales dirigentes parece reducirse cada vez más. En los hechos, las decisiones estratégicas de Neme ya no pasarían por su despacho, sino por las conversaciones con la senadora libertaria.
Por eso, más allá de los discursos que puedan ofrecer Mauricio Macri o Guillermo Montenegro, uno de los focos de atención estará puesto en los movimientos del interino.
¿Logrará acercarse a Montenegro? ¿Conseguirá una foto que alimente versiones de reconciliación política? ¿O simplemente quedará como otro dirigente recorriendo el salón en busca de una palmada en la espalda?
Lo cierto es que, para muchos observadores de la política marplatense, la escena ya tiene un título: Agustín Neme irá al acto del PRO con la difícil tarea de mendigar voluntades y tratar de volver a ocupar un lugar en una mesa de la que, según coinciden varios dirigentes, hace tiempo dejó de ser un comensal privilegiado.








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