Perfiles Urbanos
Regreso y denuncia

María Carla Bostiancic, la abogada marplatense que enfrentó la violencia detrás de la inmunidad diplomática

María Carla Bostiancic, la abogada marplatense.
Junto a la comunidad religiosa de la ciudad.
Fue víctima de la violencia de género.
Se graduó como abogada en la Universidad FASTA de Mar del Plata.

Mar del Plata vuelve a poner el foco en una de sus ciudadanas más resonantes en los últimos años: María Carla Bostiancic, una abogada formada en la Universidad Nacional de Mar del Plata que, tras una destacada carrera académica y profesional, terminó involucrada en una compleja trama internacional marcada por la violencia de género, la inmunidad diplomática y una lucha judicial que hoy sigue abierta.

María Carla Bostiancic nació y estudió en la ciudad. Se formó como abogada en la UNMdP, donde además desarrolló una trayectoria como investigadora y docente. Su trabajo académico estuvo fuertemente vinculado a los derechos reproductivos y a la bioética.

Es coautora de publicaciones especializadas, entre ellas un estudio sobre la esterilización femenina y los conflictos jurídicos y éticos que surgen entre la libertad de acción del Estado y la libertad de decisión de las mujeres. También integró equipos de trabajo dedicados a analizar aspectos legales y de derechos humanos dentro del campo de la salud reproductiva, tanto en Argentina como en contextos comparativos.

Su carrera profesional incluía conferencias, investigaciones y actividades docentes. Quienes la conocieron en esa etapa destacan su rigor académico y su compromiso con temas sensibles, muchas veces atravesados por debates sociales profundos. Sin embargo, su vida dio un giro inesperado al formar una familia con un diplomático esloveno, radicado en el Parlamento Europeo, con quien vivió primero en Bélgica y luego en Nueva York.

Fue en el ámbito privado donde comenzó una historia marcada por la violencia. Según su propio relato, la situación se agravó en el exterior, especialmente durante el embarazo de su primera hija.

Bostiancic denunció agresiones físicas, psicológicas y económicas, además del aislamiento al que se vio sometida durante años. A medida que las denuncias avanzaban en distintos países, la inmunidad diplomática de su entonces esposo se convirtió en un obstáculo que, según ella, dificultó la intervención efectiva de las autoridades locales y europeas.

Tras separarse, Bostiancic inició una batalla judicial que incluyó tribunales de familia, organismos administrativos y presentaciones en distintas jurisdicciones. Abogados españoles incluso llevaron el caso a la esfera europea, acusando a instituciones del Viejo Continente de no haber actuado para protegerla a ella y a sus hijas.

La marplatense regresó finalmente a Argentina, donde reconstruyó su vida en Mar del Plata y decidió hacer pública la historia que durante largo tiempo había mantenido en reserva.

Su testimonio busca no solo esclarecer su caso, sino también exponer las dificultades que atraviesan muchas mujeres cuando la violencia doméstica se entrecruza con estructuras de poder internacional.

El trasfondo diplomático, los cambios de país, la inmunidad, los sistemas judiciales descoordinados y la vulnerabilidad de quienes dependen del estatus de su pareja forman parte de una problemática que excede su historia personal.

Hoy, la figura de María Carla Bostiancic se presenta como la de una profesional que supo construir una carrera sólida, pero también como la de una sobreviviente que decidió enfrentar un sistema complejo, en defensa propia y de sus hijas.

Su vida, marcada por el compromiso académico y por una lucha judicial de alta complejidad, la convirtió sin proponérselo en un caso emblemático sobre violencia de género en contextos diplomáticos.

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